Crónica – Gladys Cecilia Pinzon

CRÓNICA UN VISTAZO A LAS BELLAS TIERRAS DE MI GRAN SANTANDER

Por Gladys Pinzón

Mayo 2018

A dos días de la salida que Viajar y Vivir había programado para hacer un recorrido por las bellas tierras de mi Santander, me uní al grupo, gracias a Leo, Duffay y a mi voluntad tan poco difícil de convencer cuando se trata de viajar y visitar la tierrita una vez más, las emociones internas se me alborotan y las montañas empiezan a llamarme.
La Ruta empezó cumpliendo muy puntualmente la cita a las 9.00 pm en la casa de Leo, el Guía y empresario del Grupo. Muy juiciosos nos desplazamos hacia la
carretera central del norte y en el camino recogimos a algunos caminantes, entre ellos a Sonia, Elvira y Emmanuel, Dora y Clara.
Cruzamos el peaje de los Andes y Leo nos dio la bienvenida y las gracias por la
compañía y el buen humor que teníamos, incluyendo a Don Mauricio excelente
conductor y amigo; ya se sabía que lo pasaríamos muy bien. Nos hizo una
ilustración de los sitios que íbamos a conocer y nos indicó las posibles paradas
técnicas que debíamos utilizar para ir al baño y a estirar piernas,
Leo tuvo razón, conocer Santander es una experiencia inolvidable, no existe otro departamento con la variedad de climas, aves exóticas, bellas mujeres y flores, profundos cañones, lagos, páramos, ríos, montañas, diversos atractivos que nos suben la adrenalina, etc, y además una gastronomía exquisita que solo ahí existen.
El nombre de Santander Norte o Sur lo recibió el departamento en honor al general Francisco de Paula Santander, prócer de la independencia nacional, presidente de la República y el “Hombre de las leyes
El territorio de los dos santanderes tienen frontera con Venezuela y son clave para el comercio entre los dos países. En la época de la colonia, fue visitado por Gonzalo Jiménez de Quesada quien navegando por el Rio Magdalena llegó a fundar a Santafé de Bogotá, dejando a su paso parte de sus séquitos entre los cuales se encontraban alemanes, españoles, italianos, etc. Uno de ellos fue Ambrosio Alfinger maltratador de los indígenas hasta que uno de ellos de la tribu cácotas, lo mató de un flechazo en la garganta. De la mezcla entre españoles, alemanes, indios, etc, nació la raza santandereana, robusta, recia y trabajadora.
Al llegar al Aeropuerto hay una gran pancarta que dice “Quien pisa tierra
Santandereana, ya es un Santandereano”, y así es y se le atiende muy bien. En
todos los 87 municipios que tiene Santander, hay un algo para mostrar y enamorar a la gente, entre ellos el Turístico San Gil, El Socorro, cuna de la libertad, Barichara el Pueblito más bellos de Colombia, Guadalupe con sus quebradas de colores,  Zapatoca con sus cultivos de piña y tabaco y el clima de seda, Barrancabermeja y sus petroleras, Málaga con sus bellas mujeres, montañas, cultivos, Floridablanca y sus exquisitas obleas, Vélez, La Paz, Barbosa, La Belleza con inmensas cascadas, cuevas y fábricas de bocadillo, etc. Etc., y que decir de Bucaramanga, ciudad bonita, bonita; adornada con sus puentes, monumentos, parques temáticos y ecológicos.
Uff me emociono y quisiera escribir y escribir las bellezas de cada uno, no
terminaría. Es mejor dejar para otra crónica y otros recorridos.

La primera parada fue en Ubaté, sobre las 11 pm., baño, compra de quesos, tinto y aromática. La segunda parada en Barbosa, para el baño, compra de bocadillos, agua, estiramientos y un pequeño despertar para quienes habían dormido, hubo cambio de puestos para hablarle mucho a Don Mauricio y por consiguiente Leo pudiera descansar un poquito. Afortunadamente Duffay es buena para hablar y mala para dormir, fue la copiloto precisa. Tercera parada en San Gil, igual, baño, tinto y estiramiento y, Sobre las 4.40 am del día 28 de abril llegamos al mirador y Restaurante de Chiflas, como aún era de noche, estacionamos en un rinconcito del parque y alcanzamos a dormir unas dos horas. Desde Barbosa, pasamos por los pueblos de Guepsa, Vado Real, Santana, Olival, Oiba, El Socorro y San Gil. 

«La tragedia del Ser humano: Las personas se hicieron para ser amadas y las cosas para ser utilizadas; pero hoy en día las cosas son amadas y las personas utilizadas” Dalay Lama..»

 PARQUE NACIONAL DEL CHICAMOCHA – PANACHI,
Esperamos hasta que la neblina se dispersara un poco y pudiéramos apreciar el
cañon del Chicamocha desde Chiflas, desayunamos y sobre las 8.00 am. Bajamos hacia el Parque Nacional del Chicamocha “Panachi”, majestuoso, formado por los Rios, Chicamocha, Fonse y Suárez; nominado como una de las 7 maravillas naturales del mundo y, en la parte derecha de la carretera vía a Bucaramanga, está el complejo acuático o Acuaparque, (se conecta bajo la carretera por un túnel), aparece como un oasis dentro de las montañas rocosas.
Nos tomamos muchas fotos, y nos enamoramos de una familia de gaticos y de
todo lo que nos rodeaba, sobre las 9.00 am ingresamos con brazalete al Parque,
nos dimos cuenta que es una maravilla, iniciamos el recorrido por los baños, y por la zona de los animalitos en cautiverio, estaban en corrales separados, los conejos, los cuyes, los cerditos miniatura, los pony y en un espacio más amplio la zona caprina, cabras y cabros de todas las edades, colores y tamaños, predominando los blancos, Emmanuel compró el tetero para darle a las cabritas más pequeñas, estaban todas tan hambrientas que no lo querían soltar, todas muy bonitas hijas de un gran ejemplar blanco con ojos azules, barbas y capul y adornado con unos protuberantes cachos en forma de lanza, jejeje muy lindo, no dejaba de posar para  las fotos. Degustamos unos deliciosos cortaditos de leche de cabra que Leo nos ofreció.
Fuimos subiendo las escaleras, tomado fotos y observamos que el paisaje cada vez se tornaba más despejado y hermoso, podíamos ya divisar de forma clara el Cañon del Chicamocha y todas las montañas a su alrededor como también la carretera empinada y las vueltas que deberíamos dar hasta llegar al Rio y volver a subir hasta llegar a Curos. Nosotros llegamos hasta el Panachi y don Mauricio siguió en la buseta para encontrarnos con él unas horas después en la Mesa de los Santos.

Subimos hasta llegar al magnífico monumento homenaje a la Santandereanidad, es una alegoría a la Revolución de los Comuneros en el año 1781, espectacular
escultura elaborada sobre una hoja de tabaco que apunta hacia el Socorro desde donde se desencadenó todo el episodio de la revolución (epicentro de la
insurrección de los Comuneros), compuesto por 35 figuras fundidas en bronce; en el centro de la hoja simulando el mercado, están las figuras de Evangelina Díaz, Ascensión Ortega, Antonia Santos, y la de Manuela Beltrán rompiendo y lanzando de forma desafiante el edicto donde se publicaban los nuevos impuestos, también están los valientes Comuneros como Molina, Ortiz, Alcantuz, etc., a la vez, hay figuras de cabras, perros, niños, niñas, caballos, toros, bueyes cargando los arados, vacas, mujeres y hombres campesinos, muy valientes y de recia personalidad quienes preferían morir a permitir más vejámenes y seguir sometidos al rey.

 En la punta de la hoja está el traidor y mentiroso de la revolución el Arzobispo Antonio Caballero y Góngora, esta cubriendo su rostro con una máscara y llevando en su mano una guillotina con la que decapitaron a muchos de los Comuneros. Está además, José Antonio Galán dando el grito de libertad, los rasgos de dolor y furia en las figuras, hacen que sintamos tristezas e impotencia ante tanta crueldad que se vivió en ésa época. En la parte posterior de la hoja está el monje Dominico Fray Ciriano, adoctrinando a los campesinos, el sí apoyó la revolución enviando peticiones y comunicaciones al rey que de nada le sirvieron. Con un poquito de congoja por la realidad vista en el monumento, pasamos por la Fuente de la Vida o Fuente de los Deseos, continuamos al Museo Guane donde encontramos algunos de los objetos elaborados por las diferentes tribus indígenas desde los laches, guanes, chitareros, agataes, cácotas, hasta los motilones quienes
habitaron en las siete Provincias del departamento de Santander.

Continuamos la subida hasta lo más alto del Parque, e hicimos un breve descanso en uno de los restaurantes de la plaza de las comidas, tomamos tinto, nuevas fotos y luego bajamos a pajarear hasta el parque de los Avestruces, allí encontramos por secciones, hermosas especies de guacamayas una brasilera y varias colombianas, los loros de diversos matices, las gallinas chirozas, crespas, enanas, pintadas, piropas, etc. Los tucanes, garzas y otros pájaros con sus penachos, crestas y colas lindas que era imposible no detenerse a admirar su hermosura. En la penúltima jaula estaban la pava y el pavo real, con su esplendoroso plumaje, nos hizo una demostración de conquista y gallardía para su pareja; tal vez ella no estaba interesada porque no le puso cuidado, sin embargo a nosotros nos enamoró.
Luego estaban las y los avestruces, grandes, esbeltas, recias, tal vez hambrientas,
corrían de un lugar a otro como buscando comida, su cabeza giraba de manera
robótica y fijaban la mirada en cada uno de los visitantes como buscando algo. En ese sitio vendían huevos y carne de avestruz.
Bajamos para disfrutar desde otro mirador con 360° de visibilidad observando con detenimiento el vaivén del teleférico, el lecho del río, las gigantescas montañas en todo su esplendor y nuevamente las curvas de las carreteras. Se sentía una paz contagiosa y las ganas de subirnos al teleférico para apreciar más de cerca y desde el cielo el maravilloso Cañón, (es el segundo más profundo del mundo y el único con teleférico) es el tramo que se aprecia para subir a la Mesa de Los Santos. También desde el piso y hacia arriba, apreciamos el traslado en las cuerdas del cable vuelo a los turistas que se desplazaban sin temor alguno, y a otros escalando y haciendo torrentismo, parapente y jumping. Realmente, es una salida para repetir y que los niños y jóvenes vayan y conozcan esta maravilla, son muchos deportes
divertidos y extremos, las fotografías que allí se tomen serán únicas e inolvidables y un recuerdo eterno sobre las cuales podrán tejer historias terrenales para mostrar a sus hijos y nietos mientras ellos a la vez harán lo mismo insertando cada vez más encantos provocados solo por la belleza de la naturaleza y el amor a la vida bella.
Finalmente todos bajamos hacia el sitio de abordaje al Teleférico, todo muy
organizado, nos acomodaban en puntos específicos para subirnos de forma
ordenada y segura a las cabinas, son 6.3 km. de recorrido entre alegría, fotos,
emoción y adrenalina que duró 30 minutos, nos reímos, hicimos chistes de humor negro, verde, blanco y rojo, observamos detenidamente el paisaje, los cactus, las cabras, el ganado, la escuela, los riscos y la cara de cada uno de los ocupantes de esta bendecida cabina. Al fin, llegamos a la escarpada montaña en la última parada Estación La Plazuela – Mesa de Los Santos y esperamos al otro grupo quienes también venían muy felices.

Nos encontramos con don Mauricio, en la plazoleta, Estación La Plazuela
almorzamos los platos típicos de la región, como cabrito, en salsa, asado, pipitoria, carne semioreada, limonada ( hubo muchos moscos que no se espantaban ni con las velas encendidas). Hicimos un pequeño recorrido por el Parador Turístico Mi Colombia Querida, visitamos algunos locales comerciales y la pequeña Capilla, es una representación de Santander en miniatura.
Y, para observar una vez más el Cañón del Chicamocha (desde el otro lado),
subimos al mirador de Los Santos y observamos las montañas que acabábamos de pasar, la profundidad del cañón se veía impresionante, el río muy pequeño y las rocas salientes de los peñascos parecían que se iban a desprender y, la carretera parecía más ondulada, ahí fotos con tan bello paisaje. Se respiraba otro clima; Ya en la buseta empezamos el recorrido para ir al municipio de Los Santos pero el tiempo y el cansancio no nos permitían continuar, pero aprovechamos al máximo y cogimos rumbo al Mercado Campesino Acuarela, diseñado para planes de agroturismo. Subidos en las escaleras y en el arco del mercado construido en su totalidad en ladrillo crudo y madera que los hace ver más llamativo, nos tomamos más fotos y en una maratón atravesamos el mercado, ingresando a la Capilla, al baño, al parque y probando todos los postres que nos ofrecieron, todos los productos eran autóctonos de la región y ofrecidos por los mismos cultivadores.
Nos enrutamos hacia Bucaramanga entrando por Piedecuesta y Floridablanca.
Con las indicaciones del Guía para el día siguiente, nos despedimos deseándonos los mejores sueños.


BUCARAMANGA, Capital del departamento de Santander del Sur, es el corazón
administrativo del departamento, es la ciudad bonita y la ciudad del futuro. Cuenta con más de 20 parques, re-nombradas y lindas iglesias y templos católicos, tiene sitios de cultura y de interés general, centros comerciales, complejos médicos, entidades financieras, espectaculares edificios y una gran variedad de Universidades y centros educativos cuyos estudiantes logran los mejores promedios académicos a nivel nacional. Tiene un agradable clima y gente amable. El sitio de encuentro para este día fue el Hotel Andino en el centro de la ciudad en la calle 34 con 18, iniciamos con don Carlos guía local para este recorrido; realmente fue Leo nuestro Guía Oficial quien nos dio a conocer datos muy importantes de la ciudad. Bajamos por la calle 34, cruzamos por el puente peatonal por encima de la Calle 15, observamos desde ahí, la Estación de Metrolinea, la Casa de Mercado central y el San Andresito Centro. Seguimos  caminando y llegamos a la plaza Cívica Luis Carlos Galán y al Parque García Rovira y junto al busto de Galán nos tomamos algunas fotografías. Estábamos en el corazón de Bucaramanga, ahí encontramos el Palacio de Justicia, la Iglesia de San Laureano, la Capilla de los Dolores, donde se realizan las bodas de la alta sociedad, la Alcaldía
de Bucaramanga, la Gobernación, el Club del Comercio, y otros edificios
gubernamentales también muy importantes. Me detuve un momento a admirar la estatua de Simón Bolívar por la leyenda “Adelante Cachiri” quiere decir, adelante, nunca rendirse. (Cachirí es también otro municipio de Santander)

Bajamos caminando hacia el barrio Alfonso López, donde esta ubicado el Viaducto Provincial o de la Novena. Es El Puente urbano de tirantas más largo de Colombia, lo atravesamos de lado a lado y bajando la mirada hacia el fondo observamos el bosque y el caño-quebrada que pasa por debajo del puente es una reserva forestal.
La buseta nos recogió sobre el sector de Real de minas y nos trasladamos hacia 

EL PARQUE DEL AGUA – ACUAPARQUE, aunque no estaba en servicio, el Señor Portero nos permitió ingresar al complejo del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, fue un bonito recorrido bajo toda clase de árboles y con el sonido del agua que brotaba del terreno en forma de fuentes, en las albercas, bajando por las escaleras, pasando bajo el planchón, etc. Era fascinante. Tanto Emmanuel como todos nosotros nos divertimos con los peces de colores y las tortugas que se encontraban dentro de las fuentes y Erlinda se deleitó y quedó encantada tomándose fotos con las lindas orquídeas. En uno de los espacios recorridos, apreciamos las siete columnas que representan las siete Provincias del Departamento (Mares, Soto Norte, García Rovira, Comunera, Guanentina, Carare y Vélez), separadas por caídas de agua, follajes y flores de todos los tamaños y colores. En navidad, tanto dentro como fuera del parque los adornos y motivos alusivos a esta fecha, son impresionantemente bellos.
Continuamos con el city tour pasando por el frente de la Casa del diablo en la cra. 36 y luego bajamos hacia el Parque San Pio o Guillermo Sorzano, también bajo el frescor de los árboles disfrutamos de un rico café, una chicha y unos deliciosos postres, estaban en Feria campesina y tocaba aprovechar. Elvirita, Sonia, María Clara y Patricia compraron canastas y sombreros de iraca que un grupo de venezolanos estaban vendiendo. Fue muy bonito ver en uno de los espacios cubierto por las ramas de los árboles y en hamacas, a los jóvenes leyendo  plácidamente. Y muy placentero fue posar al lado de la Gorda de Botero, ahora símbolo de este parque y punto de encuentro obligatorio.

Rumbo a FLORIDABLANCA, la capital dulce de Santander, salimos sobre el medio día, pasando por La Puerta del Sol y la autopista hasta el Puente de Papi Quiero Piña para subir hasta Floridablanca y en especial al restaurante típico
santandereano a degustar un delicioso almuerzo, fue el mejor cabrito y la mejor
pepitoria que pudimos comer. Compramos masita para las arepas de maíz pelao y Salimos hacia la tradicional casa de las obleas, uf, que delicia de sabores y
combinados, es el arequipe y crocante de la oblea lo que no invita a degustarlas; las combinados de más de dos sabores, no son aptas para diabéticos, En este caso, como no podemos comer tanto dulce, fue necesario emplear el verbo compartir una oblea y mucha agua para deleitar varios paladares, que bueno, este siempre es uno de los valores que más apreciamos en este grupo.
Endulzados salimos para EL CERRO DEL SANTISIMO, en el Cerro La Judía, es un
Ecoparque y un monumento a la Fé de los Santandereanos, un mirador perfecto
hacia el área metropolitana, imponente monumento considerado uno de los más
altos de Latinoamérica 33 mts de alto, inicia el ascenso desde la hacienda la
Esperanza, antigua cervecería clausen en la vereda los helechales; (desde este
sitio, se inician muchas caminatas ecológicas, competencias, circuitos, programas
para fotografías o de avistamiento de aves, con destino al cerro o a las diferentes veredas cercanas o, hasta la carretera central que conduce a Cúcuta). Nos registramos en la recepción e ingresamos a la Estación del teleférico, abordamos cuidadosamente las cabinas, un viaje muy suave, tuvimos tiempo suficiente para observar la reserva forestal con la variedad de naturaleza que teníamos bajo nuestros pies, muy diferentes al terreno y vegetación observada en Panachi. Reconocimos el área bajo El Santísimo, visitamos los  establecimientos comerciales, y nos tomamos muchas fotografías, que enternecedor era ver a Don Leo y a don Mauricio desempeñando labores que Iban más allá de sus trabajos o de su Guianza para en ocasiones, tirarse al piso, agacharse, subirse o bajarse de las gradas para lograr una linda foto con el mejor perfil de cada una de nosotras, realmente somos muy privilegiadas de ser parte de esta familia Viajar y Vivir y este es nuestro estilo
de vida. Mil gracias a los dos. Recorrimos luego la parte baja del Ecoparque,
probamos la chicha, tomamos tinto, comimos más golosinas y nos ubicamos en un sitio estratégico y esperamos todos enamorados del paisaje y del momento hasta la presentación del show de luces y agua al son de las canciones de música santandereana y lirica más lindas del mundo.
Nuevamente bajamos a las cabinas del teleférico y de un solo jalón, desprevenidos, nos bajaron hacia la estación principal, la risa y la alegría nos acompañaron siempre en este lindo día.
Con las instrucciones precisas para encuentro en Girón al día siguiente, todos nos despedimos con cariño.

GIRON, mayo 31 En la Villa de San Juan de Girón, con mi hermana Teresita nos encontramos con el todo el Grupo en el Atrio de la Basílica Menor San Juan Bautista encomendada al Señor de los Milagros, e iniciamos el recorrido por la parte colonial y por sus calles empedradas y curvas es uno de los Pueblos Patrimonio de Colombia, cuenta con lindos balcones y casonas coloniales, aleros, faroles, aldabones, casas de techos de teja acanalada y paredes blancas en bahareque y tapia pisada y ventanales de madera torneada, Girón es hermoso en su conjunto. Muchos muros tenían placas de reconocimiento por ser ganadoras de los diferentes concursos que año tras año
se hace para obtener el premio al mejor balcón, la mejor fachada, la mejor puerta, etc. muy interesante. José Leonidas, nos explicaba en todo lado, cada cosa especial que veía, muy buen Guía, nos explicó el porqué de los abultamientos en las rejas de las ventanas, las curvaturas en los puentes, las casas escalonadas y la altura de sus puertas. Todas muy atentas, parecíamos estudiantes detrás del Profe que luego nos hará preguntas. Seguimos caminando hasta la Plaza Peralta (o de
los enamorados o la zona rosa de Girón), luego a la Capilla de las Nieves, y
enseguida fuimos a conocer los antiguos puentes, sobre la Quebrada, están hechosde calicanto (clara de huevo, cal, boñiga, caña, etc.), se conservan en perfecto estado y siguen funcionando. Enseguida bajamos hasta el puente sobre el Rio de Oro, tomamos muchas fotos y pudimos apreciar el deterioro en que se encuentran tanto el malecón como el puente colgante donde tantas veces con mis hermanas pasamos corriendo, porque el vacío que se sentía al cruzarlo, no nos daba tiempo a mirar para abajo, solo al frente y pasarlo muy rápido. Allí tomamos muchas fotos y subimos nuevamente al parque a tomarnos un cafecito y luego a la buseta para
continuar la travesía hacia Zapatoca y Betulia.

ZAPATOCA Iniciamos el camino hacia Zapatoca, pasando primero los tramos destapados de la carretera que se está repavimentando, a la vista los avisos de la cueva del Nitro (pendiente para visitar en otra oportunidad, realmente es muy linda y digna de conocer), también los avisos con los kilómetros de distancia para llegar y los nombres de las veredas, estaderos y restaurantes ofreciendo las delicias gastronómicas santandereanas. Bajamos a tomar fotos en algunos miradores y con un sol delicioso y cruzando a pie los 500 mts. de largo del Puente Gómez Ortiz, sobre el Rio Sogamoso, sentimos el vaivén fuerte del viento sobre nuestros rostros; prestamos atención a la belleza del paisaje que se mostraba ante nuestros ojos, era parte del embalse de Topocoro o hidrosogamoso por la parte de Zapatoca, aún se ve la antigua carretera que se pierde dentro del embalse, ahí se inundaron muchos terrenos, fauna y flora y por su puesto el puente antiguo. Llegamos al mirador de “Buenos Aires”, comimos piña ofrecida por Leo, muy deliciosa y ante la tentación de coger un fruto del provocativo cactus que me llamaba.., resulte espinada hasta decir ya no más….No lo vuelvo a hacer, les haré caso a Leo…Sonia y a mi hermanita Teresita…. Observamos en una gran piedra y en la cima de una de las montañas, los restos de un Renaul4 estrellado, como mensaje subliminal y mostrando que el terreno era de cuidado y se debía manejar con precaución; ya estábamos a 23 km de Zapatoca. Y, pasado el mediodía entramos a la planicie y al anhelado Municipio, personalmente me gustó mucho más que la última vez que la visité, ha crecido considerablemente y el colorido de sus jardines y los paisajes hechos a mano en las tapas de los contadores de la energía, resaltan sobre la blancura de sus paredes. Sus avisos la describen como “ciudad levítica” y la “ciudad del clima de seda”, “sitio de descanso del padre en lo alto del rio” y es mucho más que eso, es bella !!!! Tranquila y soñadora, nos dijo un Zapatoco, “acá, estén tranquilos, no se roban ni un alfiler” y el pueblo está de moda!!! Almorzamos en varios restaurantes con los platos típicos de la región, pasamos hacia la fábrica de dulces El Trigal donde nos deleitamos con la variedad de dulces de apio, cidra, arroz, leche, panelitas, colombinas, etc. etc,. Todo delicioso. Continuamos hacia el Hotel-Museo Casa de Ejercicios, y al museo de Don Quijote. En la Casa-hotel, encontramos una invaluable colección miniatura de carruajes y carros antiguos, ubicados de acuerdo con la época y la de sus ocupantes. Ofrecen servicios de hospedaje y restaurante, es un ambiente amable, familiar, acogedor y está en uso desde 1960, por consiguiente es patrimonio cultural de Zapatoca, sus jardines, muebles y balcones la hacen más hermosa. (Dijimos, que vamos a volver y nos hospedamos ahí). Algunas de las frases publicadas en las paredes eran: “Si crees que puedes hacerlo,…..hazlo”; “La tragedia del Ser humano: Las personas se hicieron para ser amadas y las cosas para ser utilizadas; pero hoy en día las cosas son amadas y las personas utilizadas” Dalay Lama. En el Museo Cosmos, dedicado a El Quijote de la Mancha, fue una fascinación visitarlo, desde el primer instante en que abrieron las puertas, nos dijeron que estuviéramos preparados para lo que íbamos a ver, la leyenda que nos presentaron, nos puso alerta:….. No podíamos ni queríamos devolvernos. Es una muestra artística de 70 obras de arte creadas por el Maestro Rodrigo Espíndola Chaparro, durante 25 años años, en ellas el Maestro representa las escenas del Libro de Don Miguel de Cervantes Saavedra aplicadas a la modernidad. Fueron escenas que nos cuestionaron y nos pusieron a pensar por un momento para descubrirnos quienes somos, de dónde venimos y para donde vamos… y sobre todo en que estamos? Me gustó mucho. En la última escena están El Quijote y Sancho jugando ajedrez. Se llama: “Jaque. Aquí el único juez que resuelve el conflicto entre la locura y la razón es usted”. Salimos muy pensantes. Y también fascinados por la exposición del Señor Administrador. Este municipio tan lindo, debería ser otro pueblo Patrimonio de Colombia, ahora es visitado por nacionales y extranjeros, es muy importante desde la época de la colonia, fue paso obligatorio para el transporte de los productos que se producían y distribuían en el departamento y a sus vecinos. Hace dos años se despejó y reinauguró uno de los Caminos Reales y el Puente de los Rueda (primer sitio en Colombia donde se empezó a cobrar peaje) construido por el alemán Geo Von Lengerke, y esta sobre El Río Suárez. Este camino sale desde Barichara, pasa por Guane, baja al Rió Suarez y sube a Zapatoca. Se usó mucho en los tiempos de la Colonia, cuando debían pasar sus productos a lomo de mulas y ahora es una ruta para los Caminantes. Luego de salir muy felices del Museo Cosmos y subiendo los 245 escalones por la empinada calle que lleva su nombre en, medio de jardines floridos que a ambos lados de la calle nos saludaban; con respeto, visitamos la tumba de Lengerke. Salimos a otro recorrido y desde el Patio del Hotel, pudimos apreciar el cañón del Rio Suárez y la Serranía de los Yarigüies en todo su esplendor. Nuevamente regresamos al Parque Principal visitando la Iglesia de San Joaquín pasando antes por la Capilla y el parque de Santa Bárbara. Nos esperaba un delicioso pan caliente en la mejor y recomendada panadería Delibipan. Zapatoca, queda en una altiplanicie y desde sus miradores, se pueden observar, los cañones de los Ríos Sogamoso, Chicamocha y Suárez. Para la próxima excursión, visitaremos a Betulia, la cueva del Nitro, el Mirador de los Guanes y los viñedos. Las recomendaciones para la salida del día siguiente y la despedida del día, la hicimos dentro del transporte con un brindis de vino que con mucho amor, Elvirita nos ofreció, un lindo detalle, mil gracias y que a la próxima nos sepamos bien las canciones para que Emmanuel nos felicite. Jejejeje. Sobre las 8.00 pm. Regresamos a Bucaramanga pasando por Cañaveral donde me quede con mi Teresita.

EL REGRESO, era el día martes 1 de mayo, día del trabajo, nada de estrés pero con nostalgia de dejar la tierra santandereana, después de desayunar, salimos del hotel muy temprano en dirección hacia Lebrija, pasando por Girón y la vía al Aeropuerto Palonegro, el día estaba lluvioso y por ser festivo el comercio estaba cerrado, no había venta de piñas en el parque, visitamos la linda Catedral, nos tomamos unas fotos con las figuras de las piñas e inmediatamente subimos al transporte para coger la carretera central de regreso a Bogotá.
Con los hermosos paisajes de fondo nos bajamos del transporte a tomar fotos por la parte superior del embalse Topocoro correspondiente a San Vicente de Chucurí antes de cruzar los túneles. Luego de cruzar dos túneles hicimos otra parada en el Puente antiguo Gabriel Turbay, desde donde contemplamos a ambos lados, algunos Pescadores junto a sus canoas, el Rio Sogamoso en su amplitud y recorrido, el nuevo Puente por donde pasaríamos más tarde, las ramplas, las turbinas, casa de máquinas y las esclusas que se abren en caso que haya una creciente de agua y se deba liberar parte de tan apreciado líquido. Una Mega obra. Continuamos el recorrido y sobre la Ruta del Sol, hicimos un descanso en un parador de San Vicente de Chucurí para estirar piernas, comer piña, comprar aguacates y frutas de toda clase. Para almorzar volvimos a parar en un estadero de Cimitarra, vimos un
pedacito del partido de James y nuevamente continuamos el viaje, volvimos a
parar en La Vega, estiramos piernas, tomamos jugo y directo a Bogotá, felices por haber cumplido con un destino más.
Agradecida con la vida, con Dios, con Viajar y Vivir, y con cada uno de los
integrantes del Grupo, llegué a casa a las 10 de la noche.
Se aceptan anexos, comentarios, fotos, etc.
Gracias Leo por escoger una vez más una excursión por estas bellas tierras. Que ojalá sean muchas más.
Gracias, Leo, Don Mauricio, Teresita, Duffay, Dorita, Maria Clara, Elvirita,
Emmanuel, Sonia, Maria José, Erlinda, Luz Patricia, Stella y Dios.
Bogotá, Mayo de 2018
Gladys C. Pinzón Ochoa
Caminante

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